Imagine, que un cliente varón de 35 años, en una sesión con usted, le plantea la siguiente situación:
“Soy muy ambicioso. Siempre he tenido éxito
en mis trabajos y también voy a triunfar aquí, aunque tenga que pisotear a unos
pocos. Me voy a entregar al máximo y tengo intención de llegar muy lejos”.
Frente a ese planteamiento, le voy a pedir que
elija cual de las siguientes respuestas es la que daría a su coachee.
1.
Te consideras muy ambicioso, ¿no?.
2.
¿Por qué crees que tienes una necesidad tan fuerte de triunfar?.
3.
Eso está bien. Si sigues así, pronto llegarás a lo más alto. Dime si te
puedo ayudar de alguna forma.
4.
Me parece que tu necesidad de triunfar es mayor que tu necesidad de ser
aceptado socialmente.
5.
No vas a hacer muchos amigos si sigues con esa actitud: así no es como
hacemos las cosas por aquí.
Si ha escogido alguna de las 2 primeras, estará
utilizando un estilo de relación de ayuda más cercano a lo que sería deseable
si quiere dedicarse al mundo del coaching, y que pondrá de manifiesto, que
controla de manera equilibrada las competencias de “escuchar-apoyar”, tan
importantes para ser un buen coach. En el primer caso (respuesta 1), estaría
utilizando un estilo de “sondeo”, que se basa en cuestionar al coachee y en el
segundo caso (respuesta 2), un estilo basado en la “comprensión”, en donde no
evalúa pero sí refleja........
Mas en http://www.cuadernosdecoaching.com/CC11.pdf

No hay comentarios:
Publicar un comentario