Si asimilamos al coach con un desarrollador de
talento, podemos aplicar al mismo las cualidades que asigna Dan Coyle (the little book of talent, 2013) a los
mejores maestros y entrenadores y que recomendamos tener en cuenta a la hora de
elegir un buen coach:
1.
Que despierte respeto y admiración, incluso algo de temor. Aléjate de
los que recuerdan a un camarero amable y te dicen “no te preocupes, no importa..”.
2.
Que le intereses tú, y para ello ha de observarte y hacerte preguntas.
3.
Que le entusiasme enseñar lo básico y fundamental de las cosas, puesto
que constituyen el nucleo básico para desarrollar tus habilidades.
4.
Que se oriente a la acción. Evita a los que charlan demasiado y
acércate a los que te proporcionan instrucciones claras y concisas y se ponen
enseguida a practicar contigo.
5.
Que sea honesto y te diga la verdad aunque te duela.
